'El Cántico de las Criaturas' de San Francisco de Asís, con 800 años de antigüedad, perdura como visión de la creación redimida
(OSV News) -- Hace ocho siglos, San Francisco de Asís compuso un poema que sigue siendo familiar en la actualidad y que ha inspirado himnos, obras de arte y los títulos de dos de los documentos doctrinales del difunto Papa Francisco sobre ecología integral.
"El Cántico de las Criaturas" (o "Cántico del Sol") incluye homenajes al "hermano sol", "la hermana luna y las estrellas", "el hermano viento" y "la hermana agua", todos los cuales dan gloria a Dios, su creador. Aunque quizá menos citado, también alaba a "la hermana muerte".
Con las vívidas imágenes del poema, lo que no resulta evidente es que San Francisco lo compuso un año antes de su muerte en 1226, alrededor de los 44 años, con la salud debilitada y perdiendo la vista. A pesar de su condición física, se cree que se le concedió una gran gracia espiritual: la capacidad de ver el mundo, incluida la creación, en su forma redimida, elevada por la encarnación.
La orden franciscana celebra el 800º aniversario del "Cántico de las Criaturas" a lo largo de 2025. Mientras tanto, la Iglesia ha estado conmemorando la temporada anual de la Creación, del 1 de septiembre al 4 de octubre, día de la festividad de San Francisco.
La intención de oración del Papa León XIV para septiembre se enfoca en orar por "nuestra relación con toda la creación". "Oremos para que, inspirados por San Francisco, experimentemos nuestra interdependencia con todas las criaturas, amadas por Dios y dignas de amor y respeto", dijo el Santo Padre en un video presentando la intención de oración.
"El Cántico" se malinterpreta a menudo como una bonita cancioncilla sobre "lo hermoso que es el sol, lo hermosa que es la luna", dijo el padre franciscano Murray Bodo, poeta y autor profundamente inspirado por San Francisco. "La realidad del poema es mucho más profunda que eso. Está en los sonidos y en el simbolismo del poema".
Oriundo de Gallup, Nuevo México, el padre Bodo, de 88 años, ejerce su ministerio en una parroquia de Cincinnati y con las personas sin hogar de la ciudad, pero también ha pasado décadas dirigiendo peregrinaciones a Roma y a Asís, Italia, donde San Francisco pasó la mayor parte de su vida. Su libro de poesía más reciente se llama "Brother Wind and Air" (Hermano viento y aire) y ha de difundirse pronto con ese título inspirado en "el Cántico".
"Parte de mi enseñanza siempre se centró en el Cántico de las Criaturas", declaró a OSV News. "En primer lugar, es el primer gran poema italiano. En realidad, no fue escrito, sino cantado por San Francisco".
En 1224, San Francisco viajó unos 110 kilómetros (70 millas) al norte de Asís, a la ciudad montañosa de La Verna, donde finalmente recibió los estigmas o el don milagroso de las heridas físicas de la crucifixión de Jesucristo. Cuando bajó de la montaña, estaba prácticamente ciego y sangrando por las heridas, dijo el padre Bodo. También sufría mentalmente y tal vez estaba deprimido, porque estaba consternado por la dirección que tomaban los franciscanos.
"Sentía que estaban abandonando a la Señora Pobreza y que no vivían la pobreza de Cristo, que era la gran inspiración de Francisco", dijo el padre Bodo.
El santo pasó unos dos meses en una pequeña cabaña cerca del monasterio de Santa Clara de Asís, la mujer que siguió su modelo de vida religiosa y fundó una comunidad de hermanas religiosas con ideas afines. San Francisco estaba enfermo: los ratones de campo corrían sobre él y es posible que tuviera lepra tuberculosa, dijo el padre Bodo. Durante este tiempo, San Francisco fue atendido por el hermano Leo, uno de sus hermanos religiosos más cercanos.
"Estaba muy enfermo", dijo el padre Bodo. Y entonces, "en uno de esos días oscuros, tuvo esta visión".
San Francisco había clamado a Dios pidiendo ayuda. El padre Bodo describió lo que sucedió a continuación: "Oyó una voz que le dijo: Dime, hermano, ¿qué pasaría si, como compensación por tus sufrimientos y tribulaciones, se te concediera un tesoro inmenso y precioso? ¿Y si toda la masa de la tierra se convirtiera en oro puro, los guijarros en piedras preciosas y el agua de los ríos en perfume? ¿No considerarías los guijarros y las aguas como nada en comparación con tal tesoro? ¿No te regocijarías?".
San Francisco respondió: "Sí, Señor, por supuesto que me regocijaría".
El Señor le dijo que se regocijara en sus enfermedades, según cuenta el padre Bodo, y le dijo a San Francisco: "A partir de ahora, vive en paz como si ya estuvieras compartiendo mi reino".
A partir de entonces, durante el resto de su vida, San Francisco vivió con una visión del mundo natural redimido en Jesucristo. Al recibir esa visión, "espontáneamente entonó el Cántico de las Criaturas, alabando a Dios por toda la creación", dijo el padre Bodo.
Cabe destacar, dijo el padre Bodo, que "se cantaba en el dialecto italiano de Umbría y... se podía apreciar la grandeza de la poesía. Utilizó especialmente la asonancia --la variación de las vocales y los sonidos de las vocales-- para resaltar la alabanza a Dios a través de las criaturas".
La alabanza, que comienza en dialecto italiano con "Laudato Si", incluye los cuatro elementos clásicos: tierra, agua, fuego y aire.
"Los llamaba su hermano y su hermana", dijo el padre Bodo, señalando que los elementos representaban la cosmología medieval completa. "Él une toda la creación, y él es parte de ella, y alaba a Dios en una canción espontánea que incluso Dante (el gran poeta italiano de finales de la Edad Media) dijo que era el primer gran poema italiano".
Más tarde, San Francisco añadió nuevas estrofas al poema original: una sobre el perdón (dirigida al obispo de Asís y al alcalde de la ciudad que estaban enfrentados) y --al acercarse el final de sus días- otra sobre la muerte. Esa última comienza así: "Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la muerte corporal, de la cual ningún hombre viviente puede escapar."
San Francisco se veía a sí mismo como un trovador o un poeta-músico medieval, dijo el padre Bodo.
"Utilizaba canciones de trovadores sobre el amor cortés para predicar y cantaba una de las canciones y luego les decía (a sus seguidores): 'Este es el significado espiritual de esta canción'. Y luego la explicaba", dijo el sacerdote. "Y, sin embargo, no era un hombre culto... sino un hombre dotado de inspiración. Esta le venía de Dios y de una vida vivida en el espíritu. Pero en el poema se puede apreciar su amor por las palabras".
En "El Cántico de las Criaturas", San Francisco "revela que se ha convertido en una persona extremadamente integrada", dijo el padre Bodo.
"La gente pensaba que estaba loco porque era muy pobre, mendigaba y renunció a muchas cosas para seguir los pasos de Cristo", dijo. "Pero terminó siendo uno de los cristianos más integrados".
El poema resuena en la actualidad, dijo, porque insta a las personas a examinar su propia relación con la creación.
"Es un llamamiento a la reverencia por toda la creación", dijo. "Somos cantantes, a nuestra manera, del amor de Dios tal y como se expresa en cada criatura. Romper nuestra relación con la Tierra o volvernos indiferentes a ella, es romper nuestra relación con Dios ya que en este poema se revela Dios. Todo lo que ha sido creado ha sido redimido por la vida de Cristo".
Como es lógico, el poema se ha vinculado al ecologismo y al cuidado de la creación, dijo el padre Bodo, inspirando el nombre de la encíclica del Papa Francisco de 2015 sobre ecología integral, "Laudato Si" (Alabado Seas), y la exhortación apostólica de 2023 "Laudate Deum" (Alabad a Dios).
Pero, en última instancia, "El Cántico de las Criaturas", dijo el padre Bodo, "trata sobre el crecimiento de un individuo hacia lo que podríamos llamar santidad, alguien que se transforma en un amor íntimo y hermoso por las personas y por Dios".---Maria Wiering es redactora sénior de OSV News.



















