Ayudemos a todos a acceder a la Biblia, insta el Papa León

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) -- En una época en la que los jóvenes pasan tanto tiempo en el mundo digital, los miembros de la Federación Bíblica Católica (FEBIC) deben preguntarse cómo están cumpliendo el mandato del Concilio Vaticano II de dar acceso a la Biblia a todo el mundo, dijo el Papa León XIV.

"¿Qué significa hoy ‘amplio acceso a la Sagrada Escritura’? ¿Cómo podemos facilitar este encuentro a quienes nunca han escuchado la Palabra de Dios o cuyas culturas siguen sin ser tocadas por el Evangelio?", preguntó el Papa a los miembros del comité directivo de la federación y a sus representantes regionales.

El Papa León dio la bienvenida al grupo al Palacio Apostólico el 17 de noviembre, expresando su especial preocupación por las personas que "se encuentran en espacios culturales donde el Evangelio es desconocido o está distorsionado por intereses particulares".

Al final de la audiencia, Mary Sperry, directora adjunta de la Oficina para el Apostolado Bíblico de los obispos de EE.UU., entregó al Papa León dos grandes carpetas blancas. Contenían una copia preliminar de ‘The Catholic American Bible’ (la Biblia Católica Americana), cuya publicación está prevista para 2027.

En la reunión celebrada en vísperas del 60º aniversario de la Constitución dogmática sobre la revelación divina del Concilio Vaticano II, "Dei Verbum", el Papa León pidió a los miembros del grupo que reflexionaran sobre cómo responden, tanto individualmente como en calidad de federación, al llamado a "escuchar la Palabra de Dios con reverencia y proclamarla con fe".

"La Iglesia no se nutre de sí misma, sino del Evangelio", afirmó. "En el Evangelio redescubre continuamente la dirección de su camino, bajo la guía del Espíritu Santo, que nos enseña todas las cosas y nos recuerda todo lo que el Hijo ha dicho".Una parte fundamental de ello, dijo, es ayudar a todos a tener acceso a una Biblia para que todos puedan "encontrar al Dios que habla, comparte su amor y nos atrae a la vida en abundancia".

Las traducciones de la Biblia, que promueve la federación, son esenciales para ello, dijo, pero también lo son iniciativas como fomentar la "lectio divina", una lectura orante de las Escrituras.

"En última instancia", dijo el Papa León a los miembros de la federación, "su misión es convertirse en una carta viva escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios viviente, que da testimonio de la primacía de la Palabra de Dios sobre las muchas voces que llenan nuestro mundo".