Régimen sandinista de Nicaragua suspende ordenaciones en cuatro diócesis
(OSV News) -- Las ordenaciones de sacerdotes y diáconos han sido suspendidas en cuatro diócesis nicaragüenses, lo que agrava la escasez de sacerdotes mientras el régimen sandinista continúa asfixiando a la Iglesia Católica.
Según la investigadora Martha Patricia Molina, una abogada exiliada que sigue de cerca la persecución de la Iglesia en Nicaragua, recientemente no se han celebrado ordenaciones en las diócesis de Jinotega, Siuna, Matagalpa y Estelí.
Las cuatro diócesis están dirigidas por obispos en el exilio: el obispo Carlos Enrique Herrera de Jinotega, presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN); el obispo Isidoro Mora de Siuna; y el obispo Rolando Álvarez de Matagalpa. El obispo Álvarez es también administrador apostólico de la Diócesis de Estelí.
La constante persecución de la Iglesia Católica ha diezmado el sacerdocio en las diócesis donde los obispos están ausentes. Molina calculó que apenas el 30% de los sacerdotes de la Diócesis de Matagalpa permanecen en sus puestos en comparación con 2018, cuando los sandinistas en el poder tomaron medidas drásticas contra la Iglesia católica y la sociedad en general tras las manifestaciones masivas. Estimó que el 30% de los sacerdotes que quedan en Matagalpa son ancianos.
"Varios de esos curas ya estaban en retiro con enfermedades pero tienen que estar nuevamente en servicio hasta que mueran", dijo Molina a OSV News. "¿Y, sin relevo, qué sucederá cuando ese cura muera y ya nadie puede ser ordenado?".Al menos 304 prelados, sacerdotes, religiosas y seminaristas han sido exiliados, obligados a huir de Nicaragua o se les ha negado el reingreso tras viajar al extranjero, según Molina.
Molina dijo que los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo, esposa de Ortega, probablemente buscan una renovación en el liderazgo católico, con clérigos que apoyen al régimen poblando la jerarquía. Pero señaló que los cuatro prelados exiliados han recibido el respaldo público del Papa León XIV.
El régimen sandinista ha obstaculizado activamente los intentos de ordenar sacerdotes y diáconos. El obispo Herrera fue exiliado en 2024 tras criticar a un funcionario público local por poner música a todo volumen fuera de la misa dominical, lo cual formaba parte del acoso continuo por parte del régimen. Sin embargo, según Molina, había viajado a Matagalpa anteriormente para ordenar a un sacerdote y a varios diáconos.
El padre Frutos Constantino Valle Salmerón, un sacerdote octogenario que se desempeña como administrador ad omnia en la Diócesis de Estelí, permanece confinado en un seminario diocesano y no puede ejercer públicamente su ministerio. El padre Valle fue detenido en julio de 2024, después de que la policía le informara de que la ordenación de tres sacerdotes prevista para el día siguiente estaba prohibida.
Las diócesis de Nicaragua siguen mostrando un gran interés por las vocaciones, según Molina. Pero ella dijo que algunas fuentes laicales le han comentado que "los chavalos (jóvenes) se preguntan: ¿para que estudiar acá si no nos van a ordenar?".
El impedimento de las ordenaciones por parte del régimen agrava la represión contra la Iglesia en este país profundamente católico. Las procesiones y las celebraciones de la Semana Santa deben limitarse a los terrenos de las iglesias. Los sacerdotes denuncian que la policía y los paramilitares espían las misas y siguen de cerca sus actividades. Las órdenes religiosas se han visto obligadas a abandonar el país, mientras que los proyectos caritativos de la Iglesia y las escuelas y universidades católicas han perdido su estatus legal.
El país centroamericano ha sido objeto de presiones por parte de Estados Unidos para que libere a los presos políticos en 2026, tras la destitución, el 3 de enero, por parte de la administración Trump, del presidente venezolano Nicolás Maduro --un aliado cercano del régimen sandinista.
Una fuente familiarizada con la política del país dijo a OSV News que los copresidentes tienen una estrategia para mantenerse por delante de Cuba y Venezuela --que, según un funcionario de la administración Trump en 2018, formaban "una troika de la tiranía", junto con Nicaragua--, en la que buscan apaciguar al gobierno de EE.UU. lo suficiente como para mantener la atención en otros regímenes del hemisferio occidental.
- - -David Agren escribe para OSV News desde Buenos Aires.- - -BREVE: MANAGUA, Nicaragua (OSV News) -- Las ordenaciones al sacerdocio y al diaconado se han paralizado en cuatro diócesis de Nicaragua, profundizando una escasez de clero ya crítica a medida que se intensifica la presión gubernamental sobre la Iglesia. Según la investigadora Martha Patricia Molina, las diócesis de Jinotega, Siuna, Matagalpa y Estelí --cada una dirigida por obispos que se encuentran actualmente en el exilio-- no han registrado ordenaciones recientes. Esta medida se produce tras restricciones más amplias impuestas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, el cual ha intensificado sus ataques contra el liderazgo y las actividades de la Iglesia desde 2018. En Matagalpa, solo permanece cerca del 30% de los sacerdotes --muchos de ellos ancianos que han tenido que retomar el ministerio--, y más de 300 miembros del clero y religiosos han sido exiliados o se les ha impedido regresar. Los observadores señalan que esta política podría tener como objetivo reconfigurar el liderazgo de la Iglesia, incluso mientras continúan la vigilancia, las restricciones al culto y las expulsiones en todo el país. El país centroamericano ha sido objeto de presión por parte de Estados Unidos para que libere a los presos políticos en 2026, tras la decisión de la administración Trump --el pasado 3 de enero-- de dejar de reconocer al presidente venezolano Nicolás Maduro, un estrecho aliado del régimen sandinista. Según una fuente, los copresidentes mantienen una estrategia destinada a apaciguar al gobierno estadounidense lo suficiente como para desviar la atención hacia otros regímenes del hemisferio occidental.



















