Diplomático vaticano pide mayor inclusión para las personas con síndrome de Down

(Vatican News) -- Un diplomático vaticano en Ginebra hizo un llamamiento para un mayor compromiso con la promoción y la defensa de la dignidad y los derechos de las personas con síndrome de Down. Asimismo, pidió el firme rechazo a las "prácticas discriminatorias y eugenésicas" relacionadas con las pruebas de detección prenatal.

Haciendo hincapié en que "las personas con síndrome de Down son más que un diagnóstico, más que una condición y, sin duda, más que las limitaciones que otros puedan imaginar", Monseñor Ettore Balestrero, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra, pidió mayor inclusión durante su participación en el evento de la Fundación Jérôme Lejeune con motivo del Día Mundial del Síndrome de Down, que se celebra anualmente el 21 de marzo.

El tema de este año fue "De la soledad a la inclusión: valorar la diversidad genética humana para posibilitar la realización efectiva de los derechos de las personas con síndrome de Down".

El diplomático recordó que las personas con este síndrome tienen la misma dignidad que cualquier otra persona y el mismo "valor sagrado, impreso intencional y amorosamente por el Creador desde el primer momento de la concepción", y por lo tanto, gozan de los mismos derechos fundamentales.

El discurso del arzobispo enfatizó que las personas con síndrome de Down "deben disfrutar plenamente de sus derechos humanos y participar de manera significativa en todos los aspectos de la sociedad: educación, trabajo, religión, cultura, salud, vida social, participación cívica y todas las oportunidades" para desarrollarse auténticamente.

Para el observador permanente, por lo tanto, la inclusión "no es simplemente una cuestión de brindar servicios o concesiones. Se trata de reconocer a las personas con síndrome de Down como miembros plenos de nuestras comunidades".

El arzobispo Balestrero agradeció a las personas con síndrome de Down que luchan por sus derechos, por su valentía, autenticidad y generosidad, e instó a todos a considerar el evento como un estímulo para un mayor compromiso con la promoción y defensa de la dignidad, los derechos y el valor trascendente de todas las personas en cada etapa de la vida.

"Las prácticas discriminatorias y eugenésicas asociadas con el cribado prenatal y la interrupción selectiva de embarazos dirigida a niños diagnosticados con síndrome de Down deben ser rechazadas con firmeza", afirmó.

Dirigiéndose a los profesionales e instituciones de todo el mundo comprometidos con "la atención continua de las personas con síndrome de Down y sus familias", añadió que, si bien la competencia profesional es "una necesidad fundamental primordial", "no es suficiente por sí sola", como afirma Benedicto XVI en Deus Caritas Est , ya que "los seres humanos siempre necesitan más que un tratamiento técnicamente correcto. Necesitan humanidad. Necesitan el cuidado del corazón".

Sin corazón, el cuidado y el apoyo, incluso si son perfectos en su funcionamiento, se vuelven fríos e impersonales. "También hay que formar el corazón", insistió el observador permanente.

Él también recordó las palabras de León XIV en su mensaje en vídeo para el evento "Caminata por la Vida" promovido en Chicago por la Fundación Les Turner ALS: "La calidad de la vida humana no depende de los resultados obtenidos. La calidad de nuestras vidas depende del amor". Por lo tanto, "el valor de la vida de una persona no debe medirse por su utilidad" o sus habilidades, sino por ser considerada un ser humano, "amada y cuidada por los demás".

De ahí la esperanza del diplomático vaticano de que nos esforcemos colectivamente por seguir "construyendo una cultura de la vida y la humanidad en la que cada persona con síndrome de Down sea reconocida como única e irrepetible y acogida con igual dignidad y respeto".---Tiziana Campisi escribe para Vatican News, el portal multimedia oficial de noticias de la Santa Sede. La versión original de esta noticia fue publicada por primera vez por Vatican News en Español y se distribuye en colaboración con OSV News.

---BREVE: GINEBRA (Vatican News) -- Un diplomático del Vaticano en Ginebra ha pedido una mayor inclusión para las personas con síndrome de Down, además de una mayor protección a nivel mundial contra lo que calificó de "prácticas discriminatorias y eugenésicas" relacionadas con exámenes prenatales. En vísperas del Día Mundial del Síndrome de Down, que se celebra anualmente el 21 de marzo, el arzobispo Ettore Balestrero, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra, se dirigió a un evento paralelo organizado por la Fundación Jérôme Lejeune. "Las personas con síndrome de Down son más que un diagnóstico, más que una condición y, sin duda, más que las limitaciones que otros puedan imaginar", recordó. El diplomático puntualizó, que todas ellas --como todos nosotros-- poseen la misma dignidad y el mismo "valor sagrado, impreso intencional y amorosamente por el Creador desde el primer momento de la concepción". Hizo hincapié en que las personas con síndrome de Down, como cualquier otra persona, tienen los mismos derechos fundamentales, e insistió que las prácticas asociadas con el cribado prenatal y la interrupción selectiva de embarazos dirigida a niños diagnosticados con síndrome de Down "deben ser rechazadas con firmeza". El arzobispo Balestrero dijo que la inclusión significa reconocer la plena dignidad humana, no solo brindar servicios, y pidió una cultura marcada por el cuidado, la humanidad y el respeto por cada vida. El valor de la vida de una persona, agregó, no debe medirse por su utilidad o rendimiento, sino por el simple y profundo hecho de ser humano.