'Anuncien el Evangelio de la vida', dice el Papa León en la primera visita papal a Mónaco en la era moderna

MÓNACO (OSV News) -- En el principado conocido por sus yates y autos deportivos, el Papa León XIV instó a los ciudadanos adinerados de Mónaco a recordar a los pobres y proteger toda vida humana, exhortándolos a recordar que el Juicio Final "tiene a los pobres en el centro".

Dentro de su comunidad, dijo, "no pocos ocupan cargos de considerable influencia en el ámbito económico y financiero", dijo el Papa León en su discurso desde el balcón del Palacio del Príncipe de Mónaco el 28 de marzo.

"El Reino de Dios, al que Jesús ha consagrado su vida... está en medio de nosotros y sacude las configuraciones injustas del poder, las estructuras de pecado que excavan abismos entre pobres y ricos, entre privilegiados y descartados", afirmó.

Este 28 de marzo, el Papa Leo se convirtió en el primer pontífice de la historia moderna en visitar Mónaco, recorriendo las calles del famoso circuito del Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco en el papamóvil, en lugar de en un auto de carreras, para encontrarse con los fieles del pequeño principado católico del Mediterráneo.

Flanqueado por el príncipe Alberto II de Mónaco y la princesa Charlene en el balcón del palacio, el Papa Leo se dirigió a una multitud monegasca elegantemente vestida en su primer discurso del breve viaje de 13 horas a Mónaco, el segundo estado más pequeño del mundo después de la Ciudad del Vaticano. La visita es el primer viaje internacional del Papa Leo en 2026 y solo el segundo de su pontificado.

En su discurso en el palacio, el Papa Leo encomendó al principado católico la tarea de "proteger toda vida humana" y profundizar su "compromiso con la doctrina social de la Iglesia".

El catolicismo es la religión oficial del Estado de Mónaco, donde aproximadamente el 82% de la población es católica.

"La fe católica --ustedes son de los pocos países del mundo que la tienen como religión de estado", dijo el Papa León en su discurso en el Palacio del Príncipe.

Esta fe "nos sitúa ante la soberanía de Jesús, que compromete a los cristianos a ser en el mundo un reino de hermanos y hermanas, una presencia que no aplasta, sino que libera; que no separa, sino que une; dispuesta a proteger siempre con amor toda vida humana, en cualquier momento y condición, para que nadie sea excluido jamás de la mesa de la fraternidad".

Estudiantes con gorros amarillos agitaban con entusiasmo las banderas de Mónaco y de la Ciudad del Vaticano mientras el Papa León recorría en el papamóvil las famosas calles de Mónaco con vistas panorámicas del Mediterráneo. Por el camino, se detuvo en numerosas ocasiones para bendecir a bebés.

En la Catedral de la Inmaculada Concepción de Mónaco-Ville, el Papa rezó la oración del mediodía junto a la comunidad cató