El Papa León anima a los reclusos, a los jóvenes y a las familias en el último día completo de su visita a África

(OSV News) -- El Papa León XIV dijo a los reclusos de un centro penitenciario de Bata, en Guinea Ecuatorial, el 22 de abril, que "ninguno está excluido del amor de Dios" y que "Dios jamás se cansa de perdonar".

"Cada uno de nosotros, con su historia, sus errores y sus sufrimientos, sigue siendo valioso a los ojos del Señor", dijo a los hombres y mujeres encarcelados que estaban allí reunidos. "Podemos decirlo con certeza, porque Jesús nos ha revelado esto en cada encuentro, en cada gesto y en cada palabra".

La visita del Papa León a la prisión de Bata, situada en la mayor ciudad costera de este país centroafricano, tuvo lugar el décimo y último día completo de su visita apostólica de 11 días a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. La prisión, financiada por el Gobierno, alberga actualmente a 38 mujeres y 613 hombres.

Los reclusos, vestidos con uniformes de color naranja y color arena oscuro, recibieron la llegada del Papa León con alegres bailes y cantos, agitando banderas que representaban a su país, al Vaticano y a la visita Papal. Tres hombres encarcelados compartieron sus testimonios; uno de ellos le dijo al Papa León que les gustaría ser instrumentos de paz y le pidió sus oraciones para ayudarles a seguir adelante. A continuación, los reclusos interpretaron una emotiva canción y un baile.

Hablando en español, el Papa León les dijo que, durante su estancia en Guinea Ecuatorial, había conocido "una tierra rica de culturas, lenguas y tradiciones".

"Sus familias, sus comunidades y su fe son una gran fuerza para esta nación", afirmó. "También ustedes forman parte de este país".

Al referirse a su encarcelamiento, dijo: "La administración de la justicia tiene el fin de proteger a la sociedad, pero para ser eficaz debe invertir siempre en la dignidad y en las potencialidades de cada persona. Una auténtica justicia no busca tanto castigar, sino sobre todo ayudar a reconstruir la vida, tanto de las víctimas como de los culpables, así como de las comunidades heridas por el mal. No hay justicia sin reconciliación".

"Se trata de un gran trabajo", prosiguió. "Una parte puede realizarse dentro de la cárcel y otra parte, aún mayor, debe involucrar a toda la comunidad nacional, para prevenir y reparar las heridas provocadas por la injusticia".

Animó a los hombres y mujeres a no vivir la prisión como un "lugar de soledad y desolación", sino como un "tiempo de reflexión, de reconciliación y de crecimiento personal". Les dijo que sus familias los aman y los esperan, y que Dios no los abandonará.

"La vida no sólo se define por los errores cometidos, que generalmente son el resultado de circunstancias difíciles y complejas", dijo. "Siempre es posible volver a levantarse, aprender y convertirse en una persona nueva. ... Recuerden siempre que una persona que se levanta después de haber caído es más fuerte que antes".

Antes de visitar la prisión, el Papa León comenzó el día con una Misa y visitó una escuela de tecnología que lleva el nombre del Papa Francisco en Mongomo, cerca de la frontera oriental de Guinea Ecuatorial con Gabón, antes de volar al otro lado del país hasta Bata, la ciudad costera más grande del país. Allí se detuvo en la catedral y rezó ante un monumento en honor a las víctimas de una explosión ocurrida en 2021 que causó la muerte de más de 100 personas, antes de ir a un evento vespertino en el Estadio de Bata con familias y gente joven.

Bajo un calor sofocante y una lluvia torrencial, la multitud recibió al Papa León con vítores, canciones y cánticos, con banderas y prendas con los logotipos de su visita apostólica. El encuentro incluyó actuaciones de danza y presentaciones de símbolos de la cultura de Guinea Ecuatorial, con unas 50.000 personas dentro y alrededor del estadio.

En su discurso, el Papa León animó a los fieles, diciendo "dejémonos entusiasmar por la belleza del amor".

"Seamos testigos del amor que Jesús nos ha dejado y enseñado. Seamos testigos cada día de que amar es hermoso, de que las alegrías más grandes, en todos los ámbitos, provienen de saber dar y de entregarse, especialmente cuando servimos a los más necesitados", afirmó.

El Santo Padre ratificó los testimonios de los católicos locales --una joven y un joven, un seminarista y una pareja de casados-- que habían hablado al Papa León y a la multitud sobre las alegrías y los retos de sus vocaciones.

Aproximadamente el 75% de la población de Guinea Ecuatorial --que ronda el 1,6 millón de habitantes-- es católica, lo que la convierte en uno de los países más católicos de África. La visita supone el segundo viaje Papal a la nación, tras la visita de San Juan Pablo II hace más de cuatro décadas. La visita papal coincide con el 170.º aniversario de la evangelización del país.

Está previsto que el Papa León regrese a Roma el 23 de abril tras la Misa en Malabo, la antigua capital del país, situada en una isla, a la que se espera que asistan unas 20.000 personas.

"La luz de la caridad, cultivada en los hogares y vivida en la fe, puede transformar verdaderamente el mundo, incluso en sus estructuras e instituciones, para que cada persona se sienta respetada y nadie sea olvidado", afirmó el Papa en el Estadio de Bata. "Hagamos juntos, de esto, un propósito firme, un compromiso alegre, para que Cristo, el Crucificado y Resucitado, Luz de Guinea Ecuatorial, de África y del mundo entero, pueda guiarnos a todos hacia un futuro de esperanza".- - -Maria Wiering es la editora de OSV News. La editora del Vaticano de OSV News, Courtney Mares, ha colaborado en este reportaje desde Bata, Guinea Ecuatorial.