Oficina doctrinal del Vaticano afirma que las consagraciones de obispos de la FSSPX constituyen un 'acto cismático' sujeto a excomunión

(OSV News) -- La consagración prevista de nuevos obispos por parte de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, de tendencia tradicionalista, se consideraría 'un acto cismático', según ha declarado el responsable de la oficina doctrinal del Vaticano.

En un comunicado difundido el 13 de mayo por la oficina de prensa del Vaticano, el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, dijo que la sociedad, comúnmente conocida por sus siglas, FSSPX(también conocida como SSPX por sus siglas en inglés), "carecen del correspondiente mandato pontificio" y que "la adhesión formal al cisma constituye una grave ofensa a Dios y lleva consigo la excomunión debidamente establecida por la ley de la Iglesia".

"El Santo Padre continúa elevando sus oraciones al Espíritu Santo, pidiendo que ilumine a los responsables de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, para que reconsideren la gravísima decisión que han tomado y vuelvan sobre sus pasos", se lee en el comunicado, publicado en español, inglés e italiano.

En febrero, el padre Davide Pagliarani, superior general de la FSSPX, anunció que la sociedad procedería a la consagración de nuevos obispos el 1 de julio, tras una ruptura en la comunicación con el Vaticano después de que las solicitudes de audiencia con el Papa León XIV quedaran sin respuesta.

Citando la necesidad de nuevos obispos, el padre Pagliarani dijo que "el estado objetivo de grave necesidad en el que se encuentran las almas exige tal decisión".

La declaración del padre Pagliarani se hizo eco de argumentos similares utilizados por el arzobispo Marcel Lefebvre, fundador de la FSSPX, para justificar la ordenación de cuatro hombres como obispos en 1988.

El arzobispo Lefebvre y los cuatro sacerdotes que él ordenó como obispos fueron posteriormente excomulgados por San Juan Pablo II, quien dictaminó que ninguna necesidad objetiva justificaba desafiar la autoridad papal.

Tras anunciar su intención de seguir adelante con las consagraciones, el padre Pagliarani fue invitado a reunirse con el cardenal Fernández en el Vaticano el 12 de febrero. El cardenal se ofreció a continuar el diálogo con la FSSPX, pero solo si la sociedad suspendía su decisión de consagrar nuevos obispos.

Tras reunirse con los miembros del consejo de la FSSPX, el padre Pagliarani envió una carta al cardenal en la que decía que, si bien acogía con agrado la continuación del diálogo, no podía aceptar las condiciones, señalando que la sociedad y la Santa Sede seguían divididas en torno al Concilio Vaticano II y las reformas posconciliares.

"En efecto, la mano tendida para la apertura al diálogo va acompañada, lamentablemente, de otra mano ya dispuesta a infligir sanciones", escribió. "Se habla de ruptura de la comunión, de cisma y de 'graves consecuencias'. Más aún, esta amenaza es ahora pública, lo cual crea una presión difícilmente compatible con un verdadero deseo de intercambios fraternos y de diálogo constructivo".

Durante décadas, el Vaticano y los líderes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X han buscado una forma de reintegrar plenamente a sus miembros en la vida de la Iglesia Católica.

Las conversaciones entre el Vaticano y la fraternidad comenzaron bajo el pontificado de San Juan Pablo II y continuaron a lo largo de los pontificados del Papa Benedicto XVI y del Papa Francisco.

OSV News se puso en contacto con la FSSPX para recabar comentarios sobre la declaración del cardenal Fernández y está a la espera de una respuesta.

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Junno Arocho Esteves es corresponsal internacional de OSV News. Sígalo en X en @jae_journalist.

- - -BREVE: CIUDAD DEL VATICANO (OSV News) -- El cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano, afirmó que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) cometería "un acto cismático" si la prosigue con sus planes de consagrar nuevos obispos el 1 de julio sin la aprobación papal. En un comunicado del 13 de mayo, el cardenal Fernández señaló que la FSSPX (fraternidad tradicionalista conocida también como SSPX por sus siglas en inglés) carece del mandato pontificio requerido y advirtió que la adhesión formal al cisma constituye una ofensa grave que conlleva la excomunión, según el derecho canónico. Asimismo, indicó que el Papa Francisco reza para que el Espíritu Santo guíe a los líderes de la FSSPX a rectificar su rumbo. El superior general de la FSSPX, el padre Davide Pagliarani, anunció las consagraciones previstas en febrero, alegando una "grave necesidad" para las almas tras varios intentos fallidos de obtener una audiencia con el Papa. El Vaticano ofreció mantener el diálogo si la FSSPX suspendía las consagraciones; sin embargo, el padre Pagliarani rechazó dicha condición, aludiendo a las disputas persistentes en torno al Concilio Vaticano II y las reformas posconciliares. Esta disputa evoca las ordenaciones episcopales no autorizadas realizadas en 1988 por el arzobispo Marcel Lefebvre, las cuales derivaron en excomuniones.