El Papa León XIV: San Pedro y San Pablo nos enseñan a ser servidores generosos de la verdad en la caridad
CIUDAD DEL VATICANO (OSV News) -- En la solemnidad de San Pedro y San Pablo, el Papa León XIV colocó personalmente el palio sobre los hombros de 35 arzobispos metropolitanos, instándolos a seguir el ejemplo de los santos patronos de Roma para ser "artífices de la unidad" y "servidores generosos de la verdad en la caridad".
"Roguemos a los santos Pedro y Pablo para que nos sostengan en el camino de la comunión, siguiendo las huellas del Salvador", dijo el Papa en su homilía en la Basílica de San Pedro el 29 de junio.
San Pedro y San Pablo, quienes fueron martirizados en Roma, son venerados como los santos patronos de la Ciudad Eterna, que celebra esta solemnidad con fuegos artificiales, flores y grandes festejos.
La Via della Conciliazione, la amplia avenida que conduce a la Plaza de San Pedro, fue decorada con coloridas alfombras florales hechas a mano en honor a la fiesta, mientras que en el interior de la basílica la centenaria estatua de bronce de San Pedro fue adornada con vestiduras y una tiara Papal.
Pero el corazón de la celebración de la ciudad fue la Misa oficiada por el 267.º sucesor de Pedro en el altar mayor de la basílica, construida sobre la tumba de San Pedro y repleta de cardenales y obispos para la ocasión.
El Papa León entregó el palio a arzobispos de todo el mundo, incluidos los recién nombrados arzobispos de Cracovia, Calcuta, Ciudad del Cabo, Cebú, Brisbane y Lahore -- así como los nuevos arzobispos de Piura (Perú), Morelia (México) y Bucaramanga (Colombia), entre otros.
Cuatro arzobispos estadounidenses se encontraban entre ellos: el arzobispo Ronald A. Hicks de Nueva York, el arzobispo James F. Checchio de Nueva Orleans, el arzobispo James R. Golka de Denver y el arzobispo Mark S. Rivituso de Mobile, Alabama.
El palio --una banda de lana de 3 pulgadas de ancho adornada con cruces, con tiras de 14 pulgadas que cuelgan por delante y por detrás-- es una vestimenta litúrgica que simboliza la unidad con el Papa y el servicio a los fieles. Los arzobispos metropolitanos lo llevan cuando celebran la Misa dentro de su provincia eclesiástica.
"Esta banda de lana blanca adornada con cruces expresa el compromiso de todo pastor --pero también el de todo Cristiano-- de llevar sobre sus hombros a los hermanos y hermanas que le han sido confiados, como auténticos corderos del rebaño del Señor", dijo el Papa.
El Papa León XIV ha retomado la costumbre de colocar personalmente la vestimenta sobre los hombros de cada arzobispo, una tradición establecida originalmente por San Juan Pablo II en 1983. El Papa Francisco había devuelto en 2015 esta práctica a los nuncios locales, quienes presiden la imposición del palio en la arquidiócesis de origen de cada arzobispo.
En su homilía, el Papa León se basó en los símbolos tradicionalmente asociados con los dos apóstoles --las llaves para San Pedro y una espada y un libro para San Pablo-- para ilustrar lo que denominó el camino de la Iglesia hacia la auténtica unidad.
"Una llave no es para derribar las puertas, sino para abrirlas y cerrarlas, buscando en su interior las manivelas adecuadas", dijo el Papa."Del mismo modo, la comunión, en la Iglesia, no se construye endureciéndose en las propias posiciones, sino buscando, en los corazones de todos, los puntos de encuentro en la Verdad", agregó.
Reflexionando sobre San Pablo, el Papa León dijo que el apóstol "se dejó transformar por el poder de la Palabra de Dios, que lo alejó de la violencia para conducirlo por el camino del amor".
A la Misa asistieron algunos de los 178 cardenales que se reunieron en Roma para un consistorio extraordinario del 26 al 27 de junio, durante el cual discutieron la reciente encíclica del Papa "Magnifica Humanitas" y el proceso de implementación del Sínodo de los Obispos sobre la sinodalidad.
También estuvo presente una delegación del Patriarcado Ecuménico Ortodoxo de Constantinopla, que se unió al Papa León al término de la Misa para orar ante la tumba de San Pedro en la cripta situada debajo del altar mayor de la basílica.
"Queridos hermanos, hoy es importante fijarnos en estos dos santos --Pedro y Pablo-- para comprender cómo podemos ser, también nosotros como ellos, apóstoles y artífices de la unidad, servidores generosos de la verdad en la caridad", dijo el Papa León.
"El ejemplo de Pedro es también una invitación para que cada cristiano se convierta en artífice de la unidad, poniendo a Dios en el centro de su existencia y acercándose a los hermanos, atento a sus vicisitudes y a sus necesidades", dijo. De esta manera, se aprende a "vivir con ellos en la caridad y así llevar a cabo el anuncio del Evangelio".
- - -Courtney Mares es editora del Vaticano para OSV News. Síguela en X en @catholicourtney.- - -BREVE: CIUDAD DEL VATICANO (OSV News) -- En la solemnidad de San Pedro y San Pablo, el Papa León XIV impuso personalmente el palio sobre los hombros de 35 arzobispos metropolitanos, exhortándolos a seguir el ejemplo de los santos patronos de Roma siendo "artífices de unidad" y "servidores generosos de la verdad en la caridad". Entre los nuevos arzobispos metropolitanos se encontraban prelados de Cracovia, Calcuta, Ciudad del Cabo, Cebú, Brisbane, Lahore, Piura (Perú), Morelia (México); Bucaramanga (Colombia), así como cuatro arzobispos estadounidenses. Al reflexionar sobre las llaves de San Pedro, el Papa León afirmó: "Una llave no es para derribar las puertas, sino para abrirlas y cerrarlas, buscando en su interior las manivelas adecuadas", y añadió: "La comunión, en la Iglesia, no se construye endureciéndose en las propias posiciones, sino buscando, en los corazones de todos, los puntos de encuentro en la Verdad". A la Misa asistieron algunos de los 178 cardenales reunidos en Roma para un consistorio extraordinario los días 26 y 27 de junio. Las celebraciones en honor a los santos patronos de Roma continuaron tras la Misa con alfombras florales que adornaban la amplia avenida que conduce a la Plaza de San Pedro y un espectáculo de fuegos artificiales desde el Castel Sant'Angelo, a orillas del río Tíber, una tradición que se remonta a más de 500 años atrás.



















