Obispo está 'agradecido a Dios' de que una religiosa pueda permanecer en EEUU aunque su caso migratorio sigue siendo una interrogante
(OSV News) -- Un obispo de Texas se declaró "agradecido a Dios" de que una religiosa nacida en el extranjero, detenida por las autoridades migratorias a finales de junio, pueda permanecer en Estados Unidos mientras se tramita su caso.
Sin embargo, advirtió que el desenlace del proceso --que conlleva el riesgo de deportación a un tercer país-- "sigue siendo una incógnita", mientras otras personas enfrentan una situación similar.
El obispo Daniel E. Flores, de Brownsville, Texas, emitió un comunicado el 29 de julio expresando "cierto alivio" por el hecho de que a la hermana Leticia Ugbaoja (conocida también como "hermana Letty") se le permitiera "permanecer en nuestra comunidad mientras se permite que su caso siga su curso".
La hermana Leticia --miembro de las Hijas de María Madre de la Misericordia, una congregación fundada en Nigeria, y enfermera titulada-- ha prestado servicio en la zona de McAllen, Texas, durante más de una década, brindando apoyo pastoral y trabajando en el sector sanitario local.
Fue detenida el domingo 28 de junio por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE en inglés) mientras se dirigía a Misa, y permaneció retenida durante varias horas hasta que varios representantes del Congreso intervinieron para lograr su liberación.
Durante una conferencia de prensa celebrada el 23 de julio, la hermana Leticia recordó haber sentido "mucho miedo" y "sudor frío" durante su detención, y comentó que su corazón latía con gran rapidez (sufriendo taquicardia) durante el incidente.
Su voz se llenó de emoción al describir cómo los agentes del ICE le negaron la oportunidad de asistir a Misa.
Su abogado, Carlos Moctezuma García, explicó durante la misma conferencia de prensa que un juez había denegado la solicitud de asilo de la hermana Leticia en 2019, aunque le concedió "protección contra la expulsión a Nigeria" en virtud de la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura.
El juez determinó que la hermana Leticia "al determinar que ella había cumplido con el riguroso criterio jurídico necesario para demostrar que era más probable que sufriera torturas si fuera devuelta" a Nigeria, señaló García.
En los últimos años, la nación africana ha sido testigo de una violencia constante perpetrada por extremistas islámicos tanto contra cristianos como contra musulmanes. Se documentaron secuestros de religiosas católicas en 2017 y 2018, antes de que se denegara el asilo a la hermana Leticia.
Aunque la protección contra la expulsión dictada por el juez "impide legalmente" que Estados Unidos la deporte a Nigeria, indicó García, la hermana Leticia "permanece técnicamente bajo una orden final de expulsión".
Ella cuenta con un documento de autorización de empleo válido y acude a todas las citas requeridas con los funcionarios de inmigración, señaló.
Su detención el 28 de junio formó parte de un intento de expulsar a la hermana Leticia "no a Nigeria, sino a un tercer país", una medida que representa tanto " una vía legal distinta a la que impide la protección que ella posee", y que es objeto de litigios en tribunales federales de todo el país, afirmó García.
En su declaración, el obispo Flores instó a orar y acompañar a "las numerosas personas y familias que viven con miedo y ansiedad mientras buscan una forma de resolver su situación migratoria".
"La perspectiva de ser deportados a un tercer país aterroriza a muchas personas que, al igual que la hermana Letty, no han violado ninguna ley y a quienes se les ha concedido permiso para permanecer en el país mientras las condiciones en su país de origen sigan poniendo en peligro sus vidas", declaró el obispo Flores.
Añadió: "El caso de la hermana Letty nos recuerda que el derecho a recurrir a la justicia y el respeto a las normas del debido proceso son una parte vital de nuestro sistema legal, diseñado para proteger a las personas vulnerables que, a menudo, no tienen voz".
El obispo Flores subrayó que "los obispos católicos llevan mucho tiempo pidiendo, y continúan abogando por, una reforma humana del sistema migratorio, una que respete la distinción entre los criminales y los solicitantes de asilo que huyen de los criminales".
"Podemos ser una nación que respete la ley y que, al mismo tiempo, muestre una compasión bien fundamentada hacia las personas en situación de riesgo en sus propios países", afirmó el obispo Flores.
Destacó que "es necesario alcanzar un consenso en nuestro país que defienda el bien común, proteja a los vulnerables y trate con humanidad a todas las personas cuyo estatus migratorio está siendo evaluado", y añadió: "Que Dios nos guíe en la construcción de una sociedad que refleje tanto la justicia como la misericordia".
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Gina Christian es reportera multimedia de OSV News. Sígala en X en @GinaJesseReina.



















